Zapatero, los reyes magos, el principe Felipe y el cole de mi hija.

Ayer por la tarde, tras la cumbre de la OTAN en Riga, el presidente Zapatero fue inquirido sobre un problema en Zaragoza. "La base", debió pensar, pero no, no se trataba de la posibilidad de que la macroinstalación de la OTAN pueda llegar a nuestra ciudad, sino de que en el colegio de un barrio zaragozano, el claustro de profesores ha decidido suprimir el festival navideño que tradicionalmente se celebraba por estas fechas. La cosa es que casualmente, el Hilarión Gimeno, que así se llama este centro escolar, es el cole al que va mi hija, así que estoy asistiendo atónito a cómo se están desarrollando todos los acontecimientos, de forma que, como muy acertadamente decía hoy José Luis Trasobares, un asunto que no debería preocupar más que, como mucho, a los padres del colegio, se ha transformado en una polémica de alcance nacional.
No voy a defender al claustro y a la dirección del centro (entre otras cosas porque soy unos de los padres que ha firmado contra la anulación del festival ;-), a los que les h podido seguramente la falta de previsión (y sobre todo la ingenuidad, al argüir la laicidad del centro a la hora de evitar una celebración que actualmente tiene muy poco de religioso), pero no es menos cierto que toda la que se está montando demuestra muy a las claras la falta de ética de algunos medios de comunicación (que aprovechan la mínima para montar un guirigay), y la de algunas instituciones terrenales (el PP) y divinas (el obispado) que a la que pueden, meten la correspondiente chinita en el camino, aunque no tenga nada que ver con el gobierno.
Entre tanto, los padres del colegio, que ya hacía semanas que sabíamos que no se celebraba ni el festival ni la entrega de regalos de los reyes, estamos viendo día tras dia los titulares de prensa, las cámaras de televisión (hasta una de TeleEspe....., digo Telemadrid....., debe ser que no tienen noticias que cubrir) y los reporteros fotográficos en las puertas del cole y pensamos: menos mal que no trae aquí a sus hijas el príncipe, porque claro, una semana mediática no está mal (a ver si de paso que nos hacemos famosos nos arreglan el patio y el jardín, que falta hace), pero más ya no, porque menudo estrés llevamos todos..... Claro, y es que ahora ya no podemos ir a dejar a nuestros hijos con el coche sucio en chandal y sin peinar. Ahora todos los padre trajeados y con corbata y las madres recién salidas de la pelu, no vaya ser que estén esperando los del Salsa Rosa y haya que dar una exclusiva...... En fin, una juerga.....