15 enero 2007

Pactos

Respecto a ese pacto entre Chavez y Ahmadineyad que comentaba F. de los Ríos, se me ocurren varias cosas: para empezar, me parece que entre los que tenemos una ideología más o menos de izquierda (desde la extrema izquierda a la socialdemocracia más moderada) siempre ha existido cierta tendencia a justificar la existencia de personajes como Hugo Chávez, el típico populista intolerante que con esa diatriba de la revolución bolivariana enmascara un sistema de gobierno semidictatorial. Ejemplos de ello muchos, sobre todo, la resistencia a reconocer que la Cuba revolucionaria no es sino una dictadura de tomo y lomo.
Es por ello que seguimos viendo con cierta simpatía las intempestivas declaraciones y salidas de tono de Hugo Chavez cuando habla de George Bush o cuando nacionaliza el negocio del petroleo en su país.
Hay opiniones, y muy bien fundamentadas, que están viendo con buenos ojos esa política de alianzas dentro de Latinoamérica, y que de momento ya han logrado sumar las fuerzas de los nuevos gobernantes de Bolivia y Nicaragua. Un tipo nada sospechoso como el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, explica en su último libro que no hay que mirar con malos ojos que estas naciones hayan decidido tomar el control de sus recursos naturales, y es más, lo ve como algo natural tras soportar durante décadas la tiranía de las empresas del "Primer Mundo" que se encargaban de la gestión de su petróleo y su gas sin que los países productores obtuviesen una justa compensación.
Entiendo ambos razonamientos y como decía más arriba, no puedo evitar la sonrisa cuando oigo a Chávez jurar su cargo, pero sin embargo, tampoco podemos ceder a la tentación de no tener en cuenta que personajes como Ahmadineyad o el propio Chávez pueden, en sus desvaríos de poder, convertir a sus naciones en auténticos paraísos para la corrupción, el fanatismo y la falta de libertades.

5 Comments:

At 15.1.07, Blogger Raulo said...

Desde que el año pasado tuvimos la cena con el profesor de Derecho Francisco Palacios Romeo, se me cambió la forma de ver a Hugo Chávez. Nos contaba la ingente labor educativa y de sanidad que está realizando para universalizar estos servicios básicos en toda la población venezolana. Prueba de ello es el abrumador apoyo que recibe de las clases más bajas. Ojalá todos los políticos entendiesen esa forma de ver la idea de poner el Estado al servicio del pueblo.

Con Ahmadineyad, es dificil ser neutral después del miedo que nos meten los USA. Estoy totalmente convencido que si el presidente iraní hablase en nuestra lengua, descubriríamos que es tan sarcástico e irónico como Chávez. Pero debajo de esa máscara, quizá también existe un político que piensa en su pueblo.

Como siempre, el imperio nos está contaminando para hacernos creer que son dictadores. Pero han sido elegidos democráticamente.

 
At 15.1.07, Blogger davicius said...

Que un gobernante resulte muy votado (apoyado) por su pueblo, en realidad, no significa nada de nada: Hitler venció las elecciones democráticas de 1933 en Alemania, Stalin era objeto de devoción entre los soviéticos (entre los que no enviaba al Gulag, claro), Franco congregaba a multitudes en la Plaza de Oriente; y así podríamos hablar de todos los dictadores y dictadorzuelos de la historia.....

 
At 15.1.07, Blogger Raulo said...

Sí, pero Hitler no salió reelegido (porque abolió la democracia), y la vez que ganó, no fue por mayoría (hubo una dejadez del resto de partidos que le permitió ser elegido por minoría). Ni Franco ni Stalin se presentaron a las urnas. Y la plaza de Oriente es más bien pequeña. La llenaríamos de sobra los que fuimos a la manifestación del sábado en Zaragoza.

 
At 15.1.07, Blogger F. de los Ríos said...

A mí el hecho de que dos países como Irán y Venezuela lleguen a acuerdos y establezcan fondos solidarios de cooperación, me parece alucinante.
Me demuestra que el problema no es entre civilizaciones sino entre mundos. Irán no tiene ningún prblema en llegar a acuerdos con un país católico y con una cultura distinata como Venezuela (del mismo modo que tampoco lo tendría para hacerlo con determinados países europeos). El problema lo tiene en la sumisión a la gran potencia americana.
Criticar a Ahmadineyad por derechos humanos, me parece bien, pero irreal. Las cosas hay que mirarlas en su contexto. A ver si hay algún país en esa zona del mundo que pueda darle a Irán una clase en Derechos Humanos.
Lo mismo si hablamos de la corrupción en el gobierno Chávez. Entonces deberíamos comenzar por criticar a todos los países del contienente americano (comenzando por USA) en los que existe corrupción.
Por eso, desde la distancia y el deconocimiento, me parece muy esperanzador el que determinados países lleguen a acuerdos desde posturas de izquierda y hablando del pueblo.
A todos nos cae muy bien el subcomandante Marcos, pero siempre que esté en la selva. Muchos comenzarían a criticarlo si sus posiciones las defendiera desde algún gobierno.
Países como Españay Turquía deberían desarrollar estas alianzas en su búsqueda de la gran alizanza de las civilizaciones.

 
At 15.1.07, Anonymous Anónimo said...

Los cuatro sois majos, unos confiados otros desconfiados pero tanto Chavez como el iraní viven en otros lugares y sus políticas tienen que ser ajustadas a sus gobernados.
El Shaa de Persia sonaba bien pero olia mal. Jomeini volvio locos a los iranies. El actual intenta desde cierta demagogia que su pais funcione.
En cuanto a Hugo Chavez, intenta reformar una nación de pobres y esto le costara mucho tiempo.Sobre todo si los corruptos de ese pais son como los de aquí,Telefonica, Banca oligopolica, constructores avariciosos en fin la pleyade de honrados prohombres que por el mundo andan llenandose la boca de grandilocuentes palabras de honradez.
Davidicius es el más esceptico pero que confie el mudo siempre ha ido a peor y todavía dura, en cuanto a politicos mejor no comparamos derechos. ¿que me dices de Mr. Bhus Jr.

 

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